Trucos para controlar el miedo a hablar en público

img

Ya sea para convencer a los inversores, para dar un discurso, para motivar a los colaboradores, para dictar una clase o para defender un caso legal el poder hablar en púbico es el valor determinante. Necesitamos enfrentar al miedo y aprender a dominarlo para alcanzar nuestros objetivos personales..
Ser bueno en la tarea técnica yo no es suficiente, necesitamos mejorar la expresión y la comunicación. El miedo a hablar en público puede ser un limitante en tu desarrollo social y profesional. 

El miedo a hablar en público es uno de los más comunes junto con el miedo a la muerte, a volar y al fracaso. 

Nuestro cuerpo, desde los orígenes de la humanidad, cuando percibe una amenaza se activa físicamente y se prepara para luchar o para huir. Así era para el hombre de las cavernas, ante la presencia de una bestia con dientes de sable. El pulso se aceleraba para poder bombear sangre oxigenada a los músculos, el ritmo de la respiración se incrementaba, la sangre se desviaba al cerebro y a los órganos vitales para ser suministrada a los músculos y la adrenalina se liberaba en el torrente sanguíneo. Todo eso le permitía al hombre estar preparado para luchar o para correr por su vida.
En la actualidad es improbable tener que enfrentarse a una bestia salvaje, no obstante es el mismo sistema irracional el que se activa cuando enfrentamos a cualquier otro miedo.
La sociedad nos exige nuevos estándares y mayores niveles de competencia. Ya no alcanza con ser profesional, necesitamos ser buenos comunicadores y expresar con emoción.  No podemos darnos el lujo de que el miedo nos gane y de no trabajar en nuestras habilidades de comunicación.
El comediante Jerry Seinfeld habló del tema en uno de sus célebres monólogos: "Hace poco leí que hablar el público es considerado el mayor miedo de una persona promedio. Es increíble, ¡el segundo es la muerte! Eso quiere decir que cualquier persona, si tiene que ir a un funeral, prefiere estar en el ataúd que dando el discurso".

A continuación te acerco 5 trucos para que aprendas cómo controlar tu miedo a hablar en público


Dominio del tema

Un factor muy influyente en nuestro estado emocional es el miedo a no saber qué decir, a que se haga una laguna mental. Ese miedo contribuye a que el pánico escénico se apodere de nosotros.

Te sugiero que investigues tanto como puedas acerca del tema a presentar, que te sobre información. El dominio de la temática te va a hacer sentir más seguro y un exceso de información te va a dar más cintura para improvisar.
Una buena práctica es la de presentar tu hobby a vos mismo. Es un buen primer paso contarte a vos mismo de qué se trata esa actividad que tanto te gusta. Para potenciar la experiencia podes hacerla frente a un espejo.

Optimismo

Imaginar un público hostil, un público aburrido, un público que no aprueba nuestro mensaje es lo peor que podemos hacer. Eso nos mal predispone y el pánico llega mucho antes de que hayamos puesto un pie en el escenario.

No olvides que nuestro objetivo es mantener al miedo bajo control y que nadie lo note. Un buen truco es pensar en positivo, imaginar un público que nos mira con una sonrisa, que aprueba nuestro mensaje y que disfruta de lo que le estamos contando.
Así vas a eliminar al prejuicio sobre el público y te vas a sentir más libre para expresarte y ser como sos. 

Control de respiración

Una técnica adecuada de respiración es fundamental para tener un tono de voz fuerte y seguro. La práctica de algunos ejercicios sencillos te ayudará a proyectar tu sonido y mantenerte relajado al hablar.

Recordá que no podemos permitir que alguien sospeche que sentimos miedo por estar frente al público. Un quiebre en nuestra voz nos pondría al descubierto y toda la atención se centraría en esa falla, ya nadie continuaría escuchando lo que vinimos a decir.
Podés realizar un ejercicio de respiración profunda para calmar los nervios y controlar es estrés. También podes realizar un suspiro tranquilizador. Después de inhalar profundamente, soltá un suspiro vocalizado al exhalar.

Foco en tu mensaje

Sin dudas la tensión será máxima si pensamos que todos están allí para juzgarnos, que todos nos miran y están a la espera de que fallemos.

Te propongo que encares tu presentación desde otra óptica, una en la que vos no sos el centro de la escena, una en la que tu mensaje es el protagonista.
Pensar que el púbico está allí para conocer tu mensaje favorece a que tus emociones estén equilibradas, te permite hacer foco en el contenido y contribuye a que dejes de potenciar el miedo que amenaza con ponerte en ridículo.

Practicar

Porque orador no se nace, orador se hace. Te lo digo por experiencia propia y porque la oratoria llegó a mi vida gracias a la práctica intensiva. Siempre recuerdo lo mucho que me costaba leer ante mis compañeros del colegio primario, el corazón quería salir de mi cuerpo.

La práctica hace al maestro y eso es lo que nosotros debemos hacer. Como lo dijo Bruce Lee, "Yo no temo al hombre que ha lanzado 10,000 patadas diferentes, yo temo al hombre que ha lanzado una patada 10,000 veces".

No debemos perder oportunidad de repasar nuestra presentación, una y otra vez.
Repetir tu líneas como si fueras un actor que ensaya una obra es fundamental para descubrir que en cada pasada te sentís más seguro y más distendido.